Años más
tarde me enseñaron que cuando uno recibía también tenía que dar. Era una norma
de etiqueta que obligaba a regalar “cualquier cosa” a las personas que tenían
algún detalle material con nosotros.
Es así que
estas 2 reglas decembrinas rigen nuestras vidas consumistas desde hace mucho
tiempo: pedir porque toca y dar por compromiso.. y es por esta razón que hay
tanta gente que detesta la navidad!
Una vez más
llega diciembre con su alegría y su confuso significado. Para muchos es el mes
de los gastos: regalos, vacaciones, comidas y decoraciones, que podrían acabar
con la economía de un país pequeño. Para otros es un mes feliz para estar en
familia, compartir con los amigos, dar con el corazón y es por esto, no por las
costumbres heredadas de nuestros hermanos del norte, que la temporada de
navidad se convierte para estos últimos, en una temporada maravillosa, lo demás
son adornos…
Así que…
por qué no cambiar y darle la oportunidad a diciembre?
Aquí 4 razones de este cerdo amante de la temporada: